Notas del Corona en NY (21)

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Photo by Matt Moloney from StockSnap

Por Rafael Pabón /25 de abril de 2020.

“Que no te coja lo que anda, acere”, fueron las últimas palabras de mi amigo “Totin” al despedirse, haciendo alusión a una frase muy popular en Cuba en estos días. Rumbero por excelencia. Sabio por la calle, no por lo añejo y amigo incondicional. Me llama religiosamente todas la semanas para ver cómo estoy. “Estoy”, le contesto con lo que podría ser una respuesta que no arroja mucha luz sobre mi suerte. Es no estar ni bien ni mal, es no saber cómo se está, es estar en ese limbo pandémico existencial.

Hoy salió el sol. Las temperaturas comienzan a subir, lo que me parece la mejor noticia. Por alguna razón tengo mis esperanzas puestas en el sol. Ese sol que me acompañó durante todos mis años mozos. Que me enfrentaba sin misericordia luego de una trasnochada. Que me recordaba sin ninguna compasión que la vida no era sólo de placer. Recibo el sol con mis brazos abiertos y una mascarilla. Le bailaré a seis pies de distancia. Me quitaré todos los abrigos del miedo. Ya comienzo a sentir su fuerza.  Hoy corro pero sin mascarilla. El día que tenga que correr con una mascarilla, me despediré de todos y me  lanzaré al mar. Prefiero eso. “Hoy puede ser un gran día, sanitizer con él”.

Serrat, perdona sae.

Rafael Pabón

El autor es un escritor puertorriqueño que cultiva mayormente el género de la crónica. Reside en la Ciudad de Nueva York donde trabaja para el gobierno de la Ciudad en el Área de servicios de Salud Mental.